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¿Crees que tu cerebro se ve afectado por la cantidad de sal que comes cada día?

27 de junio de 2023

¿Crees que tu cerebro se ve afectado por la cantidad de sal que comes cada día?, Se ha demostrado que consumir demasiada sal hace algo más que elevar la presión arterial.

Los nuevos descubrimientos podrían marcar un avance en los tratamientos para la demencia.

Siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud, como un nutricionista, para obtener recomendaciones personalizadas y adaptadas a tus necesidades individuales.

¿Qué es peor: usar demasiada sal o azúcar?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) enfatiza constantemente lo dañino que es para nuestro cuerpo consumir demasiada sal regularmente.

La presión arterial alta y un mayor riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular son causados ​​​​por una absorción inadecuada de potasio, que se define como menos de 3 punto 5 gramos por día.

El alto consumo de sodio, que se define como más de 2 gramos por día, o el equivalente a 5 gramos de sal, también contribuye a estos problemas.

Explica este organismo supranacional

Se determina que la dieta abusa de la sal porque la mayoría de las personas solo consumen de 9 a 12 gramos diarios.

La OMS, organismo que también ha logrado el compromiso de los estados miembros de "reducir el consumo de sal de la población mundial en un 30 por ciento para 2025", insiste en que "una ingesta de sal de menos de 5 gramos al día en adultos contribuye a reducir presión arterial y el riesgo de enfermedad cardiovascular, accidente cerebrovascular e infarto de miocardio".

Desde hace unos años se investigan los posibles efectos que provoca en el cerebro el consumo excesivo de sal, y ahora un equipo de investigación japonés ha comprobado esta relación.

Pero, ¿solo causa presión arterial alta y, como resultado, un mayor riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular?

El cerebro sufre cuando está demasiado salado

Los hallazgos de este estudio, que se publicaron en el British Journal of Pharmacology, realizado en la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Fujita Health (Japón), sugieren que existe una correlación directa entre el consumo de sal y una disminución gradual de la función cognitiva.

Como resultado, podría ser un factor directo en la demencia y la aparición de la enfermedad de Alzheimer.

No debería sorprender que los estudios hayan descubierto un aumento de fosfatos en la proteína, que es crucial para la aparición de esta temida enfermedad.

En un estudio publicado hace cinco años en la revista Nature Neuroscience, la Universidad de Edimburgo y la Fundación Británica del Corazón y Kidney Research UK vincularon un alto consumo de sal con cambios en el sistema inmunológico que resultaron en problemas con la función cognitiva.

Un hecho que debería utilizarse para desarrollar nuevos medicamentos para combatir la demencia, tanto para prevenirla como para tratarla terapéuticamente, ahora ha sido confirmado por más investigaciones realizadas por científicos japoneses.

En un campo como el de las enfermedades degenerativas, donde no existen muchos tratamientos, se podría avanzar de esta manera.

Reduciendo su consumo de la cantidad de sal

Estos descubrimientos recientes demuestran el beneficio de consumir sal con moderación. Con el fin de disminuir la morbilidad y la mortalidad vinculadas a la hipertensión.

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad creó el PRCS (Plan de Reducción del Consumo de Sal) en 2008 a través de AECOSAN (Agencia Española del Consumidor).

Es importante destacar que reducir el consumo de sal y mantener una alimentación equilibrada es fundamental para prevenir estos riesgos y promover una buena salud cardiovascular.

Se recomienda limitar la ingesta de alimentos procesados y leer las etiquetas para controlar la cantidad de sodio en los productos.

Aquí hay dos métodos efectivos para reducir el consumo de sal:

Cocinar en casa y utilizar especias y hierbas aromáticas:

Al preparar tus propias comidas en casa, tienes control total sobre los ingredientes que utilizas.

En lugar de agregar sal a tus platos, experimenta con una variedad de especias y hierbas aromáticas para realzar el sabor de tus alimentos.

Hierbas como el orégano, el tomillo, el romero y especias como el comino, el curry o la cúrcuma pueden brindar sabores deliciosos sin la necesidad de añadir sal.

Leer etiquetas de alimentos y elegir opciones bajas en sodio: Muchos alimentos procesados y enlatados contienen altas cantidades de sodio.

Leer las etiquetas de los productos te ayudará a identificar aquellos que tienen un contenido de sodio más bajo.

Opta por alimentos frescos y naturales en lugar de alimentos procesados, ya que estos últimos tienden a contener niveles más altos de sal.

Además, busca productos etiquetados como "bajos en sodio" o "sin sal añadida" cuando sea posible.

Además de estos métodos, es importante ser consciente de tus hábitos alimentarios y reducir gradualmente la cantidad de sal en tus comidas.

Con el tiempo, tu paladar se adaptará y aprenderás a apreciar los sabores naturales de los alimentos sin la necesidad de agregar sal en exceso.

Recuerda que una alimentación equilibrada y variada es fundamental para mantener una buena salud, y reducir el consumo de sal puede ayudar a prevenir enfermedades relacionadas con la hipertensión y mejorar tu bienestar general.

Aquí tienes algunas recomendaciones para reducir el consumo de sal en tu dieta:

Cocina en casa con ingredientes frescos: Al preparar tus comidas en casa, tienes control total sobre los ingredientes que utilizas.

Opta por alimentos frescos y naturales en lugar de alimentos procesados, ya que estos últimos tienden a contener niveles más altos de sal.

Cocinar desde cero te permite controlar la cantidad de sal que agregas a tus platos.

Lee las etiquetas de los productos: Al comprar alimentos procesados, lee las etiquetas y elige aquellos que tengan un contenido de sodio más bajo.

Busca productos etiquetados como "bajos en sodio" o "sin sal añadida".

Ten en cuenta que algunos alimentos enlatados, encurtidos, salsas, condimentos y snacks suelen contener cantidades significativas de sal.

Utiliza especias y hierbas aromáticas:

Experimenta con una variedad de especias y hierbas aromáticas para realzar el sabor de tus comidas sin necesidad de agregar sal.

Hierbas como el orégano, el tomillo, el romero y especias como el comino, el curry o la cúrcuma pueden brindar sabores deliciosos y aromáticos.

Limita el consumo de alimentos salados:

Alimentos como los embutidos, los quesos curados, los alimentos enlatados, los alimentos precocinados y los snacks suelen ser ricos en sal. Trata de limitar su consumo o buscar alternativas más saludables y bajas en sal.

Reduce gradualmente la cantidad de sal: Si estás acostumbrado a una dieta alta en sal, puedes reducir gradualmente la cantidad que agregas a tus comidas.

Tu paladar se adaptará con el tiempo y aprenderás a apreciar los sabores naturales de los alimentos sin la necesidad de añadir sal en exceso.

Cocina con ingredientes frescos y sabores naturales: Utiliza ingredientes frescos y sabrosos, como jugo de limón, vinagre, ajo, cebolla, pimienta u otras especias, para realzar el sabor de tus comidas sin recurrir a la sal.

Recuerda que la reducción gradual del consumo de sal es clave para acostumbrar al paladar a sabores menos salados.

Adoptar hábitos alimentarios saludables y equilibrados en general es fundamental para mantener una buena salud.

Te dejamos un video de nuestro canal de YouTube Método Lázaro

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