Dolor de espalda: todo lo que debemos saber

26 de abril de 2018
Dolor de espalda|

Seguramente ya lo sabes. El dolor de espalda es uno de los problemas más comunes en nuestros días. Se cree que 8 de cada 10 personas sufre de esta dolencia en algún momento de sus vidas. No es extraño que así sea, ya que son muchos los factores que afectan a la espalda. En este sentido, por ejemplo, engordar o utilizar un mal calzado pueden provocar grandes problemas.

Dolor de espalda

Dolor de espalda: causas y tratamientos

El dolor de espalda puede presentar como un dolor leve pero constante, hasta un dolor repentino e intenso.

En aquellos casos en que se vuelve muy agudo, aparece repentinamente y puede durar algunos días o incluso semanas. Si se prolonga durante más de tres meses, entonces puede considerarse ya como una dolencia crónica.

En su mayoría, suelen desaparecer espontáneamente, aunque esto puede llevar una buena cantidad de tiempo. Y aunque normalmente los analgésicos de venta libre y la indicación de reposo pueden colaborar a que pase, a veces permanecer en cama por más de uno o dos días puede llegar a empeorarlo.

De todas maneras, es muy importante entender que si el dolor de espalda es severo o no cesa al cabo de unos días, debe contactarse a un profesional de la salud. Por supuesto, lo mismo aplica si esta molestia surge luego de algún traumatismo o lesión.

 

 

 

 

¿Qué nos causa el dolor de espalda? Clasificación.

Como decíamos al comienzo, el dolor de espalda es un problema muy frecuente. Sin embargo, muchas veces no se conoce con exactitud qué es aquello que lo provoca.

Dependiendo de su causa, suelen identificarse dos tipos: dolor de espalda mecánico y dolor de espalda inflamatorio.

De todos modos, esta clasificación es genérica. Otros profesionales los identifican en:

Dolor nociceptivo: surge a partir de algún traumatismo, golpe o pinchazo.

Dolor neuropático: comienza como consecuencia de alguna alteración en el sistema nervioso, tanto periférico como central; es decir, a raíz de algún tipo de disfunción de origen nervioso y/o cerebral.

Independientemente de la clasificación, existen otros causantes - menos frecuentes - que también pueden estar asociadas a un dolor de espalda fuerte. Ejemplo de estos pueden ser infecciones, enfermedades renales o digestivas o, en casos extremos, tumores.

Es por esto que insistimos en la importancia de consultar a un profesional ante la presencia de dolores intensos y/o prolongados.

Dolor de espalda: cómo tratarlo

Ahora bien, el tratamiento para aliviar un dolor de espalda dependerá de la causa y del tipo de dolor que se sienta.  La solución puede variar desde compresas frías o calientes, ejercicios determinados, medicamentos, inyecciones, tratamientos complementarios e incluso, hasta tratamientos quirúrgicos.

Del mismo modo en que el dolor se agrava por movimientos, posturas o cargas específicas, también puede aliviarse a partir de movimientos, posturas y cargas específicas. Aquí son los entrenadores y su profesionalidad los que deben trabajar con estos parámetros para calmar el dolor.

Si te interesa este tema, o sufres periódicamente dolor de espalda, lee más sobre esto y entérate qué ejercicios y qué dieta puedes implementar para prevenirlo.

 

 

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