Podemos llamar el ejercicio físico como el bienestar que produce a la persona que lo realiza, así como mejora en la salud y la aptitud física, el ejercicio aumenta la esperanza y la calidad de vida, mientras que el no practicarlo, aumenta la mortalidad.
El ejercicio físico reduce costes en gasto sanitario, tanto es así que hay expertos dicen que 1 euro invertido en actividad física ahorraría 10 euros en gasto sanitario. El peligro, es la inactividad del ejercicio físico, ya sea por no ser capaz, por miedo a lesionarse o por sedentarismo, por lo que se necesita una motivación importante para realizar ejercicio a diario con descanso de un día o dos a la semana y para guiarte y motivarte nada mejor que un entrenador personal.
Así es, incluso para personas con enfermedades o lesiones, ya que podemos adaptar el ejercicio físico a las necesidades de la persona a fin de que le resulte un beneficio y esto va tanto para personas jóvenes como para mayores, simplemente hay que recurrir a profesionales adecuados del entrenamiento personal.
El ejercicio físico es una medicina muy potente, ya que combate enfermedades, y como hemos dicho antes aumenta la calidad y la esperanza de vida, pero no hemos de olvidar que hacerlo en exceso tiene sus efectos adversos, por lo que es muy importante practicarlo guiado y supervisado por un profesional, el cual, te orientará y te guiará en todo momento para que puedas conseguir tus objetivos.
Los programas de actividad física proporcionan fortaleza muscular, resistencia, relajación y flexibilidad. En el congreso de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, se subrayó el enorme valor de efectuar actividades deportivas para el desarrollo físico e incluso psíquico, además de prevenir enfermedades como la obesidad, la diabetes, hipertensión y otras.
Todas las personas que hacen deporte a diario, duermen mejor, tienen menor ansiedad y estrés, están inmunizados por decirlo así contra el estrés que tanto daño está haciendo a nuestra sociedad actual.
Además, la eficacia del ejercicio físico diario o frecuente, ha sido probada en la prevención y tratamiento de enfermedades crónicas, como la hipertensión, enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes, insomnio e incluso la depresión.
Según la Organización Mundial de la Salud la falta de actividad física contribuye a un porcentaje importante que va desde el 10 al 17% en casos de enfermedades de corazón, diabetes, cáncer de mama y colon, obesidad, entre otras.
Entre el 10% y 17% de las muertes producidas en los países desarrollados son por una vida sedentaria, de aquí, la gran importancia de realizar todos los días 20 minutos como mínimo de ejercicio físico, bien sea en el gimnasio o bien en tu domicilio o al aire libre, acompañado de una alimentación saludable.
Fortalece los huesos, cartílagos, tendones y ligamentos, o sea, el sistema osteomuscular, especialmente a las personas mayores.
Se obtienen progresos en materia cardio-vascular, ósea y muscular, por lo que retarda los cambios propios de la vejez.
Por supuesto, mejora el aspecto físico de la persona y su autoestima.
Disminuye el riesgo de lesiones, depresión, ansiedad, estrés.
Mejora la calidad del sueño.
Mejora el sistema inmune.
Por tanto ánimo y apuntaros al ejercicio, que el EJERCICIO ES SALUD.