¿Entrenar con agujetas?

24 de enero de 2024

Todos entendemos bien qué son las agujetas y cómo se siente padecerlas: ese dolor que surge al movernos, resultado del ejercicio realizado, y que en ocasiones limita nuestra movilidad. Debido a esta experiencia, han surgido numerosas creencias en torno a las agujetas, y nos enfocaremos en una de ellas.

Estas creencias a menudo nos llevan a pensar que, cuando experimentamos agujetas, es mejor entrenar intensamente para aliviarlas. En esta ocasión, queremos detenernos en este punto y analizar si es beneficioso y recomendable realizar actividad física cuando tenemos agujetas.

¿Debemos entrenar con agujetas?

¿Qué son las agujetas?

Sin embargo, antes de profundizar en este punto, es crucial comprender qué son las agujetas. Se trata de microrroturas que se producen en las fibras musculares durante el ejercicio. También se sostiene la creencia de que los músculos liberan ácido láctico durante el ejercicio, y este se cristaliza, generando el dolor conocido como agujetas.

Existen diversas teorías sobre el origen de las agujetas, ya sea como microrroturas o mediante la cristalización de ácido láctico. Aunque hay diferentes perspectivas, en última instancia, las agujetas se traducen en dolor. Por esta razón, es esencial abordar la pregunta de si es beneficioso o no hacer ejercicio cuando se tienen agujetas.

Muchas personas creen que entrenar intensamente es la mejor manera de recuperarse rápidamente de las agujetas. Si bien esto tiene cierta verdad, existen limitaciones que deben considerarse.

No debemos pasar por alto que las agujetas representan pequeñas lesiones y que no se deben someter los músculos a un trabajo intenso, ya que esto puede causar daño real. Por lo tanto, es crucial entender cómo abordar estos casos para realizar las acciones de manera adecuada.

Mantenernos activos para activar la circulación

Al mantenernos activos, logramos activar la circulación sanguínea, lo que incrementa el suministro nutricional a los músculos. Estos nutrientes son esenciales para garantizar una recuperación rápida y efectiva.

Por esta razón, es beneficioso permanecer activos cuando experimentamos agujetas. Dejar de entrenar o de movilizarnos no es la opción más adecuada. Sin embargo, es crucial destacar que la intensidad no debe ser en ningún caso la misma, ya que la condición muscular difiere cuando se tienen agujetas.

Por lo tanto, se recomienda realizar un entrenamiento suave que estimule la circulación y active los músculos, contribuyendo así a acelerar su recuperación. Entrenar con la misma intensidad que de costumbre puede poner en riesgo los músculos y aumentar el riesgo de una lesión en las fibras. Por tanto, es necesario evaluar el grado de agujetas, ya que estas pueden variar en intensidad según la condición de los músculos en ese momento.

Optar por realizar una actividad suave y moderada

Antes de embarcarnos en una sesión de entrenamiento con agujetas, es imperativo realizar un calentamiento exhaustivo que incluya ejercicios y movimientos ligeros. Este proceso ayuda a incrementar el flujo sanguíneo y nos prepara adecuadamente para la actividad planificada.

La actividad, será moderada, como ya indicamos antes. Caminar, correr a un ritmo ligero, levantar pesas con mucha menor carga... son algunas de las recomendaciones y puntos a tener en cuenta a la hora de trabajar con agujetas.

Cuando experimentamos agujetas, elegiremos una actividad moderada y menos intensa que nuestra rutina habitual

Es crucial estar atentos a las señales de nuestro cuerpo mientras entrenamos con agujetas, ya que nos indicarán si estamos siguiendo el camino correcto o acercándonos a un punto crítico para el músculo. El dolor, en general, actúa como un indicador preciso en este sentido.

Por lo tanto, si al entrenar con agujetas notamos un dolor inusual, lo más recomendable es detener esa actividad. Parar a tiempo nos ayudará a conseguir un mejor resultado y evitar así llegar a mayores.

Los estiramientos como una buena manera de acelerar la recuperación

Estirar es otra manera de acelerar la recuperación de las agujetas. Los estiramientos lo que hacen es aliviar la tensión que se genera en las fibras musculares. Además de estimular el flujo sanguíneo en esa área del cuerpo.

Estirar tiene que ser una actividad relajada que nos ayudará a sentir cómo los músculos se alivian después de una actividad. Pero no solo son buenos para realizarlos después de entrenar, sino que además son adecuados para aliviar la tensión en cualquier momento del día en el que nos sintamos con dolor o contracción muscular.

Estirar nos ayudará a recuperarnos antes

Eso sí, los estiramientos deben ser suaves y controlados. Respetar la respiración y evitar movimientos bruscos que nos den dolor, es fundamental. Como mencionamos anteriormente, es crucial ser conscientes de no someter a los músculos a un esfuerzo extremo, y el dolor actúa como un indicador de que esto está ocurriendo.

A pesar de seguir todas estas pautas, hay momentos en los que resulta difícil entrenar con molestias musculares. En tales situaciones, nuestro consejo es evitar la fuerza y abstenerse de llevar los músculos al límite. Por lo tanto, en estas circunstancias, es mejor no intentarlo hasta que los músculos doloridos se hayan recuperado.

No obstante, en casos como estos, recomendamos realizar actividades ligeras como caminar. Esta opción implica una carga muscular moderada y facilita la activación de la circulación, contribuyendo así al proceso de recuperación.

Te dejamos un video en nuestro canal de YouTube Método Lázaro sobre "¿Dinero, físico o personalidad?"

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