¿Cuánto influye la genética en la pérdida de peso?

24 de agosto de 2023

En la búsqueda constante de la figura ideal y un estilo de vida saludable, la pregunta sobre cuánto influye la genética en la pérdida de peso se ha vuelto un tema candente. A medida que los avances científicos arrojan luz sobre los secretos del ADN humano, los expertos se han esforzado por comprender cómo nuestros genes afectan no solo nuestra apariencia, sino también nuestros hábitos alimenticios y la efectividad de nuestros esfuerzos para perder peso.

¿Por qué se dice que la genética influye en la pérdida de peso?

Desde hace tiempo, se ha debatido si nuestros genes tienen un impacto directo en nuestros hábitos alimenticios. Si bien la genética puede influir en nuestras preferencias alimenticias, hay que recordar que los hábitos alimenticios son moldeados por una combinación de factores, incluyendo el entorno, la educación y las experiencias personales.

Es cierto que algunas personas pueden ser más propensas a preferir ciertos tipos de alimentos debido a su genética, como tener una predisposición a sabores dulces o salados. Sin embargo, esto no significa que estemos condenados a seguir un camino fijo. Lo ideal siempre será tener una buena educación en hábitos.

¿Cuánto influye la genética en la pérdida de peso?

Varios estudios científicos sugieren que los genes pueden tener un impacto en la velocidad del metabolismo, la forma en que almacenamos grasa y cómo nuestro cuerpo responde a la actividad física y a la restricción calórica. De ahí que cada tipo de cuerpo necesite una forma distinta de alimentarse.

Cuando se trata de bajar de peso, la genética sí influye

Sin embargo, si tienes predisposición a subir de peso es indispensable que te pongas en las manos de un nutricionista deportivo y un entrenador personal para ver cómo reacciona tu cuerpo a diferentes estímulos.

Quizás en alguien que tiene predisposición a engordar, le favorezca bajar los carbohidratos y aumentar las grasas saludables, etc.

Claves para perder peso según tu genética: un enfoque personalizado

1. Metabolismo a Medida:

Uno de los aspectos más influyentes de nuestra genética en relación con la pérdida de peso es el metabolismo. Algunas personas pueden tener un metabolismo más rápido, lo que significa que queman calorías más eficientemente, mientras que otras pueden experimentar un metabolismo más lento, lo que puede dificultar la pérdida de peso. Los genes pueden influir en la velocidad con la que nuestro cuerpo procesa los nutrientes y utiliza la energía.

Para aquellos con un metabolismo más lento, hay diversas estrategias como: centrarse en realizar un déficit calórico o, por el contrario, la famosa dieta en reversa, que busca aliviar los metabolismos dañados.

2. Selecciona los nutrientes correctos:

Según la nutrición de precisión, hay personas que experimentan diferentes efectos al consumir ciertos alimentos.

Por ejemplo, si eres sensible a los carbohidratos, podrías beneficiarte de una dieta que limite los carbohidratos refinados y se centre en fuentes de carbohidratos más complejas, como granos enteros y verduras.

Para aquellos que procesan las grasas de manera menos eficiente, optar por grasas saludables como las presentes en aguacates, nueces y aceite de oliva podría ser más beneficioso.

3. Elige el ejercicio adecuado:

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Una publicación compartida de Carles Lázaro • Entrenador - Nutricionista & Health Coach (@metodolazaro)

Nuestra genética también puede jugar un papel en cómo respondemos al ejercicio físico. Algunas personas pueden tener una mayor propensión a desarrollar músculos, mientras que otras pueden responder mejor a ejercicios cardiovasculares.

Por ejemplo, si tienes una predisposición a desarrollar músculos, podrías enfocarte en entrenamientos de fuerza para aprovechar esa fortaleza.

Si tu genética favorece el rendimiento cardiovascular, podrías optar por actividades como correr, nadar o ciclismo. Pero si quieres ganar músculo, entonces tendrás que trabajar más de la mano con un entrenador físico.

4.- Previene:

Algunos genes pueden estar asociados con un mayor riesgo de obesidad, diabetes u otros problemas de salud. Comprender estos riesgos puede motivarte a tomar medidas preventivas, por ejemplo, llevar una dieta baja en azúcares o hacer ejercicio.

5.- Únete a profesionales

En la actualidad, las personas pueden realizarse exámenes genéticos que revelen la composición corporal y predisposiciones a enfermedades. Sin embargo, no es tan exacto, por lo que la mejor forma de darse cuenta es a través de la experiencia.

Si te cuesta bajar de peso, si sientes que tienes cierta ‘adicción’ a los carbohidratos, puedes consultar aquello con un profesional de la salud y empezar tu cambio.

Y si bien la genética influye, no debería ser una excusa para cambiar nuestros hábitos y entrarle duro al fitness.

Te dejamos un video en nuestro canal de YouTube Método Lázaro sobre el peso muerto y sus variaciones:

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