Contactar

Razones por las cuáles ganamos peso con facilidad

5 de enero de 2024

Comer lo mismo que otras personas puede hacerte engordar más o menos que ellas por diferentes razones. ¡Quédate a leer este artículo para saber las razones por las cuáles ganamos peso con facilidad!

La problemática de la obesidad es extremadamente compleja. Si fuera más sencilla, su prevalencia no aumentaría cada año, a pesar de nuestros constantes intentos de seguir dietas. El exceso de acumulación de grasa es el resultado de una combinación de factores complicados, como la genética y el estilo de vida. Por esta razón, existen personas que no realizan ejercicio y tienen una fuerza física superior a aquellas que se ejercitan durante dos horas al día.

También hay individuos que no ganan peso a pesar de consumir el doble de calorías que otros que sienten que todo les hace engordar. Aunque la ganancia de peso puede simplificarse a la ingesta de más calorías de las que se queman, esta reducción implica matices que exploraremos a continuación.

Factores genéticos: lo que no podemos controlar por nosotros mismos

Predisposición genética

Todos tenemos conocidos que pueden ingerir el triple de alimentos sin ganar peso. La influencia genética explica aproximadamente el 80% de la variación en el índice de masa corporal (IMC) entre gemelos, lo que significa que aquellos con una "mala herencia genética" tendrán más probabilidades de ganar peso en comparación con quienes poseen un "genoma favorable".

No obstante, en situaciones evidentes de buena o mala genética, suelo aplicar el principio de que "los genes cargan la pistola y nuestro estilo de vida aprieta el gatillo". Incluso con una genética favorable, es recomendable mantener una dieta saludable.

Para aquellos con una genética menos favorable, se requerirá un mayor cuidado. Un reciente estudio publicado en Obesity confirma la predisposición genética de algunas personas a la obesidad, al igual que otras pueden tener predisposición al Alzheimer, como en el caso de Chris Hemsworth.

Esto no implica que Chris Hemsworth vaya a desarrollar Alzheimer ni que aquellos con predisposición genética a la obesidad necesariamente la sufran. Lo que sí significa es que cada individuo debe cuidarse más en las áreas donde está más predispuesto. Recuerda, "los genes cargan la pistola y nuestro estilo de vida aprieta el gatillo".

¿Podemos luchar contra nuestra genética?

La predisposición genética, determinada desde la concepción por la combinación del esperma y el óvulo, influye en nuestra composición corporal. Aunque la dieta materna durante el embarazo también desempeña un papel, no debemos atribuirle exclusivamente la responsabilidad. Ejemplos, como los niños concebidos en tiempos de hambruna, indican que la escasez de alimentos puede generar predisposición genética a la obesidad.

Investigaciones han revelado que la privación alimentaria durante el embarazo lleva al feto a desarrollar "genes ahorradores", adaptándose para conservar energía. En situaciones opuestas, cuando hay abundancia de alimentos, el cuerpo acumula exceso de calorías como grasa debido a su programación para gastar poca energía. Aunque estas observaciones son simplificadas, se evita abordar términos complejos en el artículo.

Medicación o condiciones médicas especiales

Algunas condiciones médicas requieren tratamiento farmacológico, el cual puede influir en el apetito, el metabolismo y la capacidad del cuerpo para oxidar o acumular grasa. Estos medicamentos pueden provocar que una persona tenga poco apetito y aumente de peso, o que tenga un apetito elevado y experimente una ganancia de peso limitada.

Adicionalmente, ciertas condiciones médicas, como las alteraciones de la tiroides, pueden llevar a situaciones donde se come poco, pero se aumenta de peso (hipotiroidismo) o se come mucho, pero se adelgaza (hipertiroidismo). Estas condiciones también son responsables de las variaciones en la propensión al aumento de peso en algunas personas y la ausencia de este fenómeno en otras.

Factores ambientales: aquello que sí podemos controlar

Nadie posee un conocimiento completo sobre la alimentación de otra persona las 24 horas del día y los siete días de la semana a menos que esté constantemente presente. Puede ocurrir que tengamos un amigo que, cada vez que lo encontramos, pareciera consumir el triple de lo que nosotros ingerimos, pero desconocemos que previamente haya practicado un ayuno intermitente de 24 horas en el que no ha comido nada.

En última instancia, lo que verdaderamente determina si ganamos o perdemos peso es el balance entre las calorías consumidas y las calorías gastadas a lo largo de la semana. Si gastamos más calorías de las que consumimos, experimentaremos una pérdida de peso; por el contrario, si consumimos más calorías de las que gastamos, aumentaremos de peso.

La tumba metabólica

El dilema con la ecuación de calorías surge cuando se tiene un metabolismo considerablemente lento debido a la práctica de reducir gradualmente la ingesta de alimentos. Nuestro organismo se ajusta a la cantidad de alimentos que recibimos, como se ha observado en casos de niños gestados durante períodos de escasez alimentaria.

Si ingerimos cantidades limitadas de alimentos, nuestro cuerpo se adaptará a un gasto energético reducido. Esto puede llevar a la afirmación de que, en cierto momento, "cualquier cosa que consumamos nos hará ganar peso", mientras que para otra persona esto puede no ser aplicable. Para prevenir esta situación, es crucial evitar las dietas restrictivas y la ingestión excesivamente baja de calorías en la rutina diaria.

La importancia sobre el estrés, el sueño y el ejercicio físico

Cuanto mayor sea tu nivel de estrés, peor será tu calidad de sueño y tu actividad física, lo que afectará negativamente tu metabolismo y limitará tu capacidad de ingesta calórica. Al contrario, si gestionas el estrés adecuadamente, duermes ocho horas diarias y haces ejercicio, tu metabolismo funcionará de manera más eficiente, permitiéndote consumir más calorías.

No obstante, la ecuación fundamental sigue siendo la de las calorías, si bien esta está influenciada por factores genéticos y ambientales. Nuestra propensión a ganar o mantener peso no está fijada de antemano, pero tampoco está completamente bajo nuestro control.

Es importante asesorarte por un profesional de la salud como puede ser un nutricionista que te ayude a realizar un plan de alimentación acorde a ti.

Te dejamos un video en nuestro canal de YouTube Método Lázaro sobre ¨Dieta vs entrenamiento: ¿Qué es más efectivo para bajar de peso?"

¡Subscríbete a nuestro boletín de noticias!

Recibirás las últimas novedades de entrenamientos y nutrición deportiva. Además de descuentos, promociones y mucho más.

Últimas entradas

crossmenu
×