Vitaminas y minerales ¿Es necesario suplementar?

3 de octubre de 2022
Vitaminas y minerales ¿Es necesario suplementar?

[av_textblock textblock_styling_align='' textblock_styling='' textblock_styling_gap='' textblock_styling_mobile='' size='' av-medium-font-size='' av-small-font-size='' av-mini-font-size='' font_color='' color='' id='' custom_class='' template_class='' av_uid='av-l8sq9xn0' sc_version='1.0' admin_preview_bg='']
En este artículo hablaremos sobre el siguiente tema: Vitaminas y minerales ¿Es necesario suplementar?

He intentado ser lo más directo para poderte ofrecer información profesional a cerca de un tema en el cual hay opiniones contradictorias por los grande expertos a nivel mundial. Pero hemos trabajado con profesionalidad para poder informaros.

Vitaminas y minerales ¿Es necesario suplementar?

Vitaminas y minerales ¿Es necesario suplementar?

¿Qué son las vitaminas y minerales?

Las vitaminas  son nutrientes esenciales para el mantenimiento del organismo pero que no aportan energía.

Actúan como sustancias aceleradoras de las reacciones bioquímicas y su carencia afecta a las funciones cerebrales y al sistema inmunológico.

Hay dos tipos de vitaminas, las liposolubles que se absorben mediante la grasa, y las hidrosolubles que se absorben en el agua.

Este último grupo, al ser solubles en agua se eliminan mediante la orina, sudor, etc. Por lo que hay que tener más en cuenta su ingesta. Además ciertos procesos culinarios (remojo, cocción en agua…) provocan su pérdida.

No obstante un consumo excesivo de vitaminas ha resultado ser perjudicial e incluso toxico.

 

La primavera y el otoño son dos épocas del año donde vemos como se publicitan los complejos vitamínicos. ¿Sois de los que en esta época del año os tomáis este tipo de complejos? | Vitaminas y minerales ¿Es necesario suplementar?

Según la Unidad de Inmunología Clínica del Hospital Ruber Internacional, la estacionalidad en la incidencia de las enfermedades infecciosas en humanos está claramente establecida. La cifra de monocitos (glóbulos blancos) de la sangre con un enorme potencial inflamatorio es máxima en invierno.

Tanto la primavera como en el otoño se establecen muchos cambios de temperatura y de tiempo. Estos cambios afectan a nuestro sistema inmune y es por eso que tenemos más probabilidad de padecer ciertas patologías.

Por ejemplo, tanto la gripe como el resfriado se producen por virus y aparecen con fuerza a partir del equinocio de otoño por los factores ambientales comentados (más precipitaciones, más cambios de tiempo más humedad…).

Dado que tenemos esa predisposición en esas épocas del año a padecer enfermedades inflamatorias e infecciosas, se recomiendan complejos vitamínicos para fortalecer el sistema inmune ya que la carencia o falta de estas podría provocar una inmunodeficiencia (Por ejemplo la  falta de vitamina C o A).

En el caso de algunos de mis clientes de nutrición y entrenamiento en particular que no toman ningún tipo de suplemento en esas épocas, intento equilibrar su alimentación y proporcionarles una alimentación variada con una gran fuente de frutas y verduras. No obstante si que he llegado a insistirles en ingerir vitamina B12 procedente de algas (Chlorella) ya que ellos mismos notaban debilidad, falta de concentración.

Ahora sabiendo lo que habéis aprendido de vitaminas y minerales, ¿volveríais a tomar los complejos vitamínicos? ¿Realmente son necesarios los complejos vitamínicos?

En la industria del “Fitness” y el querer promocionar un estilo de vida saludable, ha llevado al consumo de suplementos vitamínicos sin control médico previo.

Tal y como indican ciertos estudios el sobreconsumo de vitaminas y minerales no es innocuo. Por ejemplo, el consumo en exceso de vitaminas liposolubles puede provocar intoxicaciones ya que estas se almacenan en el tejido graso y no hay que tomarlas diariamente.

Efectos adversos de sobreconsumo de vitaminas | hipervitaminosis

Un sobreconsumo de vitamina C (vitamina hidrosoluble) puede llevarnos a contraer problemas digestivos e intestinales y hasta derivar en cálculos renales si hay un exceso continuado en el tiempo.

La sobredosis de Vitamina A (vitamina liposoluble) nos puede llevar a padecer fatiga, náuseas, pérdida de peso, dermatitis, estreñimiento y un anómalo desarrollo de los huesos.

Tomar vitamina B12 en exceso puede traer urticaria, disminución del apetito y una bajada en los niveles de potasio de nuestro organismo (cabe mencionar que el potasio es uno de los minerales que participan en las contracciones musculares como la del corazón. Dicho exceso podría producir arritmias).

Unas concentraciones sumamente altas de vitamina E pueden provocar dolores abdominales, náuseas y hasta alteraciones en la coagulación sanguínea y, unas concentraciones altas de vitamina D nos puede llegar a provocar calcificaciones de los tejidos blandos, inapetencia, náuseas, fatiga, frena del crecimiento y, complicaciones cardiovasculares y renales.

Efectos adversos de sobreconsumo o consumo excesivo de minerales

Con los minerales sucede lo mismo. Un sobreconsumo de éstos no es innocuo y puede llegar a resultar perjudicial.

El suplementarse con hierro sin tener un déficit puede tener consecuencias graves en personas con enfermedades renales e intestinales como: úlcera péptica, enteritis, colitis, pancreatitis o hepatitis.

Otro ejemplo sería el magnesio, que se recomienda mucho en deportistas para mantener sus funciones musculares y nerviosas. Lo cierto es que si nos basamos en los estudios publicados, un exceso de magnesio nos puede provocar trastornos intestinales como diarrea o calambres abdominales.

Finalmente, cabe destacar que dichos suplementos suelen tener mucha concentración en una sola dosis, a diferencia de si ingerimos estos micronutrientes a través de la dieta.

Conclusión:

Como bien habrás leído, es importante que te pongas en contacto con tu médico o nutricionista para optimizar el tipo de suplementación y las cantidades que necesitas.
[/av_textblock]

Últimas entradas

crossmenu